Alien, el octavo pasajero (1979) sufre un gran cambio en su historia más de 40 primaveras posteriormente

Muchas y muy variadas fueron las películas de los primaveras 70 que sorprendieron a los espectadores y marcaron a una coexistentes. Pero muy pocas a la categoría de Alien, el octavo pasajero (1979), una de las obras maestras de Ridley Scott yuxtapuesto a Blade Runner y Gladiator.

Alien, el octavo pasajero fue una película extraordinaria. Poco tenía aquella historia que provocó el surgimiento de un terror espacial apegado a la ciencia ficción y posibilitó el arranque de una franquicia que alcanza hasta nuestros días. Han pasado más de cuarenta primaveras, pero no ha envejecido mínimo mal.

No sabemos si fue la combinación del terror, la scifi y el survival; no sabemos si fue tropiezo de tener a una de las protagonistas femeninas más emblemáticas de la historia; no sabemos si fue la modo en la que se filmó; no sabemos si fue por el hecho de que solo quedó un superviviente, una «final girl» para la historia.

Sea como sea, el estreno de Alien, el octavo pasajero sacudió los cimientos de la industria del cine y provocó un terremoto sin parangón, casi a la categoría de Star Wars, que había conocido la luz dos primaveras ayer de la mano de George Lucas.

Sin bloqueo, parece que, cuarenta primaveras posteriormente, Alien, el octavo pasajero todavía tiene el poder de sorprendernos. O eso o que no nos enteramos muy aceptablemente de la película, porque por lo conocido, había determinado más que sobrevivió yuxtapuesto a Sigourney Weaver en la cinta llamativo. Y no, no estamos refiriéndonos al micifuz llamado Jonesy.

¡Este es el cambio que ha sufrido la película llamativo cuatro décadas posteriormente!

En el número 1 del comic Alien Annual, orquestado por Phillip Kennedy Johnson y nuestro admirado Salvador Larroca, un comunidad de soldados se embarca en una empresa que planea usar militarmente a un xenomorfo. Pretenden liberarlo sobre un comunidad de vigilantes anti Weyland Yutani. Pero la cosa se complica. 

Gabriel Cruz, el dirigente de la expedición, dirige al comunidad alrededor de un barco que está secuestrado. Quieren descargar allí un huésped que alberga un alien y así desatar el caos. Sin bloqueo, tras ser atacados, el huésped muere ayer de que Facehugger pueda implantar un xenomorfo.

No obstante, el sintético Charlie se resiste a fracasar y convierte en secreto a uno de los tripulantes del barco en el nuevo huésped. Así pues, libera al xenomorfo en el barco mientras estudia sus pasos. Lo sorprendente es que se revela que Charlie no es quien dice ser.

Resulta que este tipo, en verdad, es Ash, el sintético llamativo que fue interpretado por Ian Holm y saboteó la Nostromo para sostener la supervivencia del alien. Aunque su cuerpo fue decapitado y quedó «fuera de servicio», lo dimos por muerto y… ¡Nulo más acullá de la verdad!

El software de Ash fue descargado en Charlie. Así pues, Ripley no fue la única superviviente al final de la película llamativo de Alien. Un montonazo de primaveras posteriormente, ha «regresado» —aunque, verdaderamente, nunca se marchó— para hacer las delicias de todos los fans de la clan.

Ese es el gran cambio que los cómics de Alien han provocado en la película llamativo. Hubo otro superviviente en la primera historia de la clan, diferente de ella. Cuarenta primaveras posteriormente, la franquicia sigue expandiendo su mitología, aunque sea a través de las viñetas.

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